Nuestra historia
Todo comenzó con un sueño…
A finales de 1999, en el corazón de Vilcabamba, nació una idea sencilla pero poderosa: crear un lugar donde las personas pudieran cuidar mejor de sus animales y de la tierra que los sostiene.
Con esfuerzo, perseverancia, vocación y amor por su profesión, el médico veterinario Augusto León y su esposa Carmen Jaramillo dieron vida a Vilcagro. Entre pacientes, largas jornadas de trabajo, la docencia y el cuidado de su propia granja, fueron construyendo mucho más que un negocio: construyeron confianza.
Cada cliente, cada mascota atendida y cada agricultor asesorado se convirtió en parte de su historia.
Con el paso del tiempo, ese sueño creció. Una nueva generación tomó el camino, llevando consigo los valores con los que todo comenzó y el anhelo de hacer crecer el sueño de sus progenitores. Así, Vilcagro evolucionó, expandiéndose hacia el sector agrícola y llegando a nuevas comunidades.
En 2021, ese crecimiento se hizo visible con la apertura de nuevas sucursales, marcando el inicio de una nueva etapa.
Hoy, Vilcagro está presente en Vilcabamba, Malacatos, Quinara, Yangana, Palanda y Purunuma. Pero más allá de los lugares, está presente en la vida de quienes confían en su trabajo.
Porque Vilcagro no es solo una empresa.
Es historia, es familia, es esfuerzo compartido y el compromiso de seguir creciendo junto a su gente, cuidando lo que más importa: las plantas, los animales, la tierra y la comunidad.
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